La pluma es valiente, mucho más que quienes entre sus manos la sujetan. Por eso ella se atreve, descarada, a revelar todo aquello que la boca, que los labios, de quienes con mayor o menor acierto la empuñan, no son capaces. No trates de buscar sentido a mis palabras, quizá sean fruto de un sueño, o de un desvelo, o de ambos, quien sabe...
A veces un silencio dice más que mil palabras.
Durante años pensé que el silencio era la ausencia de ruidos y sonidos,
hasta que descubrí el verdadero ruido del silencio,