A veces la piel que más excita es la piel que encuaderna un libro. La piel de una novela que te hace pensar en ella constantemente, unos personajes que te atrapan susurrándote al oído, una trama trepidante que acelera el pulso, unos versos que se meten por debajo de tu ropa, unas palabras que te penetran y que se instalan en tu cabeza para siempre, haciéndote gemir de placer en el silencio de la noche.
La pluma es valiente, mucho más que quienes entre sus manos la sujetan. Por eso ella se atreve, descarada, a revelar todo aquello que la boca, que los labios, de quienes con mayor o menor acierto la empuñan, no son capaces. No trates de buscar sentido a mis palabras, quizá sean fruto de un sueño, o de un desvelo, o de ambos, quien sabe...
Deseos en la Piel
A veces la piel que más excita es la piel que encuaderna un libro. La piel de una novela que te hace pensar en ella constantemente, unos personajes que te atrapan susurrándote al oído, una trama trepidante que acelera el pulso, unos versos que se meten por debajo de tu ropa, unas palabras que te penetran y que se instalan en tu cabeza para siempre, haciéndote gemir de placer en el silencio de la noche.