La pluma es valiente, mucho más que quienes entre sus manos la sujetan. Por eso ella se atreve, descarada, a revelar todo aquello que la boca, que los labios, de quienes con mayor o menor acierto la empuñan, no son capaces. No trates de buscar sentido a mis palabras, quizá sean fruto de un sueño, o de un desvelo, o de ambos, quien sabe...
Caricias inexistentes
Mi piel espera tus caricias inexistentes, suspira por tus labios, causantes de estremecimientos, sueña, delira por que tus manos la recorran de norte a sur, dejándose descubrir por tí cuando tú te pierdas en mí... *Mina